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Mobiliario

Armarios empotrados y vestidores a medida: qué decidir antes de encargarlos

· 5 min lectura

Pared de armarios empotrados de suelo a techo con frentes lisos blancos y una vitrina iluminada en el centro

Un armario empotrado bien pensado ordena una habitación entera; uno mal planteado se queda pequeño enseguida o tiene rincones a los que nunca llegas. Hacerlo a medida permite aprovechar cada hueco, pero también obliga a tomar unas cuantas decisiones antes de fabricar. Estas son las principales.

Mide el hueco, y todo lo que hay en él

La medida no es solo ancho, alto y fondo. Las paredes rara vez están a escuadra, los suelos no siempre están nivelados y la altura del techo puede variar de un extremo a otro, así que conviene medir en varios puntos. Y apuntar todo lo que interfiere: rodapiés, radiadores, enchufes, rejillas del aire acondicionado o una ventana que limite la apertura de las puertas.

Los espacios difíciles son justo donde un armario a medida sale ganando:

  • Techos inclinados: en buhardillas y bajo cubierta, los módulos pueden seguir la pendiente. La parte baja sirve para cajones o zapatos, y la alta, para colgar.
  • Pilares y bajantes: se pueden forrar e integrar en el propio armario para que no quede un hueco inútil a cada lado.
  • Hornacinas y entrantes: un hueco en la pared puede convertirse en un armario empotrado de verdad, enrasado con el tabique.

El fondo, la medida que más condiciona

Para colgar la ropa con la percha atravesada, como referencia, el armario necesita unos 55 a 60 centímetros de fondo. Si el hueco da menos, hay alternativas: barras extraíbles en las que la ropa se cuelga de frente, o dedicar esa zona a baldas y cajones. Ten en cuenta también que las puertas correderas restan unos centímetros de fondo útil por el espacio que ocupan los carriles.

Puertas abatibles o correderas

Las abatibles dejan ver todo el armario de una vez y cierran muy bien, pero necesitan espacio libre delante para abrirse. Las correderas no invaden la habitación, así que son útiles en dormitorios estrechos o cuando el armario queda frente a la cama, pero solo dejan abrir una parte cada vez, y el carril tiene que estar bien resuelto para que deslicen suaves durante años.

Luego está cómo se abren: con tirador, con perfil gola, con uñero o con apertura push. Son los mismos sistemas que en una cocina, y los explicamos en cocinas sin tiradores. Y, si puedes, lleva las puertas hasta el techo: ganas altillo y evitas el hueco de arriba, que solo acumula polvo.

Pared de armarios de suelo a techo con frentes lisos claros y dos hornacinas abiertas en tono madera
Armarios hasta el techo con dos hornacinas abiertas en la Clínica Perios.

En la Clínica Perios, por ejemplo, una pared de armarios de suelo a techo se interrumpe con dos hornacinas abiertas, con enchufes, que rompen la continuidad de los frentes lisos.

La distribución interior

Antes de dibujar el interior, haz inventario: cuánta ropa larga y cuánta corta, cuántos pares de zapatos, qué usas a diario y qué solo en una temporada. Con eso se reparte el espacio:

  • Ropa larga (abrigos, vestidos): como referencia, unos 150 a 160 centímetros de hueco bajo la barra.
  • Ropa corta (camisas, americanas): suele bastar con un metro, así que caben dos barras una sobre otra.
  • Cajones: mejor a la altura de la cintura, donde se ve el interior sin agacharse.
  • Baldas: para ropa doblada, regulables y no muy separadas, para que las pilas no se caigan.
  • Zapateros: baldas inclinadas o extraíbles en la parte baja.
  • Altillos: para maletas, ropa de cama y lo que solo se saca una vez al año.

Luz dentro del armario

Una tira LED en los laterales o bajo las baldas, con un sensor que la enciende al abrir la puerta, cambia mucho el uso diario: se distinguen los colores y se ve el fondo de los cajones. Como la luz va integrada en la carpintería, hay que prever desde el diseño por dónde pasan los cables y dónde va el transformador.

Materiales y acabados

Por fuera, los frentes pueden ser lacados en cualquier color, chapados en madera natural o de madera maciza. Cada uno tiene sus ventajas en aspecto, resistencia y mantenimiento, y las repasamos en lacado, chapa o madera maciza. Por dentro se suele usar un tablero con un acabado resistente y fácil de limpiar, aunque también se puede forrar en madera si quieres que el interior se vea tan cuidado como el exterior.

¿Armario o vestidor?

Un vestidor es una habitación, o una parte de ella, dedicada solo a guardar ropa, con módulos abiertos o con puertas. Necesita más espacio que un armario: además del fondo de los módulos, hay que dejar delante un paso libre de, como referencia, unos 90 centímetros. A cambio, se ve todo de un vistazo y admite un espejo o un banco. Si el espacio es justo, un armario de pared a pared suele aprovecharlo mejor que un vestidor apretado.

Ventilación y humedad

La ropa necesita respirar. Un armario pegado a una pared de fachada, sobre todo si da al norte, puede acumular humedad y acabar con olor o manchas de moho. Para evitarlo conviene dejar una pequeña cámara de aire entre la trasera y la pared, y prever ranuras o rejillas discretas en el zócalo o en la parte alta para que el aire circule. En zonas húmedas, como buena parte de la costa valenciana, es un detalle que merece la pena, y en un vestidor sin ventana, también.

En resumen

  • Mide en varios puntos y anota todo lo que interfiere: radiadores, enchufes, rejillas.
  • Aprovecha techos inclinados, pilares y hornacinas en lugar de rellenarlos.
  • Cuenta con unos 55 a 60 centímetros de fondo para colgar la ropa atravesada.
  • Abatibles si tienes espacio delante; correderas si no lo tienes.
  • Reparte el interior según lo que guardas, no al revés.
  • Deja que el armario respire, sobre todo en paredes de fachada.

Cada hueco es distinto, y la mejor distribución sale de medir y de hablar de cómo usas el armario. Diseñamos armarios y vestidores, los fabricamos en nuestro taller de Aldaia y los instalamos con nuestro propio equipo en Valencia y su área metropolitana. En nuestra página de muebles a medida te contamos cómo trabajamos y, si tienes un proyecto en mente, escríbenos y te preparamos un presupuesto.

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