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Cocinas

Cómo iluminar una cocina: bajo los muebles, en hornacinas y en el techo

· 4 min lectura

Cocina con muebles altos de roble, luz LED bajo los muebles y lámparas colgantes sobre la isla

La iluminación es de las cosas que más cambian una cocina y de las que menos se piensan al principio. Una misma cocina puede resultar incómoda y plana, o agradable y bien resuelta, según dónde esté la luz. Y buena parte de esa luz va integrada en los muebles, así que conviene decidirla a la vez que el diseño, no al final.

Tres capas de luz

Una cocina bien iluminada suele combinar tres tipos de luz, cada uno con su función:

  • Luz general: la que ilumina toda la estancia, normalmente con focos empotrados en el techo o en el falso techo.
  • Luz de trabajo: la que cae directamente sobre la encimera, donde se corta y se cocina.
  • Luz de ambiente: la que da carácter, en hornacinas, vitrinas o lámparas sobre la isla, y la que se deja encendida por la noche.

La luz de trabajo, bajo los muebles altos

Con solo luz de techo, al trabajar en la encimera te haces sombra a ti mismo. La solución más eficaz es una tira LED bajo los muebles altos, que ilumina la encimera de forma uniforme y sin deslumbrar. Para que quede bien, conviene que vaya empotrada o protegida con un perfil difusor, de modo que no se vean los puntos de luz ni la tira desde la mesa o el salón.

Cocina gris con luz LED bajo los muebles altos iluminando la encimera blanca
Luz continua bajo los muebles altos en la cocina de Museros.

Un detalle que marca la diferencia es la temperatura de color. Una luz neutra permite ver bien los alimentos y los colores; una luz muy fría endurece el ambiente y una muy cálida puede resultar amarillenta sobre encimeras claras. Lo importante es que todas las luces de la cocina tengan una temperatura parecida para que el conjunto se vea homogéneo.

Hornacinas y vitrinas iluminadas

Un nicho abierto entre frentes lisos, con luz propia, rompe la monotonía de una pared de armarios y sirve para tener a mano lo que se usa a diario o para exponer piezas bonitas. En la cocina de Torrent, la hornacina de roble iluminada tras puertas correderas se convierte en el punto cálido de una cocina de tonos claros.

Hornacina de roble con baldas iluminadas en una pared de armarios lacados
Hornacina de roble con luz integrada en las baldas, en Torrent.

Lo mismo ocurre con las vitrinas. Una luz interior, discreta, hace que el cristal y lo que hay detrás cobren protagonismo por la noche, como en la vitrina de cristal acanalado de la cocina de Museros.

Lámparas sobre la isla o la península

Las lámparas colgantes sobre la isla o la barra cumplen dos funciones: iluminan la superficie donde se come o se trabaja y marcan visualmente esa zona dentro de una cocina abierta. Conviene colgarlas a una altura que no moleste la vista de quien está sentado ni la de quien está de pie, y repartirlas a lo largo de la barra para que la luz sea pareja.

Cómo se integra la luz en la carpintería

Cuando la luz va dentro de los muebles, hay que prever desde el diseño por dónde pasan los cables, dónde van los transformadores y cómo se accede a ellos si algún día hay que cambiarlos. Hecho a medida, se fresan los canales en la madera, los perfiles quedan enrasados y los interruptores o sensores se colocan donde resultan cómodos, por ejemplo con un sensor que enciende la luz al abrir una puerta.

En resumen

  • Combina luz general, luz de trabajo y luz de ambiente.
  • Pon luz bajo los muebles altos para trabajar sin sombras.
  • Usa una temperatura de color parecida en toda la cocina.
  • Aprovecha hornacinas y vitrinas para dar calidez.
  • Decide la iluminación a la vez que los muebles, no después.

Si estás preparando una cocina nueva, en nuestra página de cocinas a medida te contamos cómo la diseñamos, luz incluida.

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